Categoría: Ojos bien abiertos

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La columna de Juan Pablo en CNN: Nuevas masculinidades, los desafíos para los hombres en la actualidad

Juan Pablo Belair, socio director Ars Global Consultores y especialista en coach ontológico y cambio cultural, publicó este martes 9 de julio en CNN Digital la columna «Nuevas masculinidades: los desafíos para los hombres en la actualidad», en la cual se refiere al trabajo sistemático que se debe realizar en la sociedad para poder realizar el cambio cultural necesario para que hombres y mujeres se encuentren en igualdad de oportunidades y derechos.

La posición de los hombres frente a la masculinidad, tras el mayo feminista de 2018, nos deja áreas de profunda reflexión. Ser hombre tiene una carga estereotipada que habla sobre un rol evidentemente proveedor, de una persona que pasa poco tiempo con su familia y que no toma medidas de corresponsabilidad familiar. Hay un tema pendiente sobre la división sexual de las labores del hogar que siguen siendo derivadas hacia las mujeres; ya sean hijas, esposas o hermanas. Muchos además, se han ido a trabajar a otras ciudades, como es en el rubro de la minería donde por buscar mejores oportunidades laborales, delegan sus funciones como papás a otros familiares.

Los cuestionamientos sobre el rol de los hombres en la sociedad sigue estancado por múltiples razones. Si bien hay algunos hombres que logran conectarse con esta carga estereotípica e intentan resolverla, en general pasan menos tiempo con sus familias. Ese “estar en familia” en la actualidad es mucho más diverso que hace algunos años atrás: hay acuerdos de pareja a la hora de ser padres y formar una familia, dentro del cual muchos prefirieron dejar a las esposas y novias en las grandes ciudades criando, confiando en que eso se traduciría en una mejor calidad de vida para sus hijos e hijas.

Estos hombres, instalados dentro de una heteronormatividad, siguen teniendo una base inconsciente de discriminación, sobre todo a la hora de hablar de homosexualidad. Ya no es tan tolerada la discriminación de odio, del tipo “voy a golpear”, pero sigue presente en la broma, en el bullying, en los chistes homofóbicos; relacionándose con mujeres de la misma forma. Es posible que la sexualización ya no sea tan evidente, pero sigue igual de implícita en los “WhatsApp de amigos”, en los garabatos con denominación femenina y en el menoscabo hacia las necesidades que ellas manifiestan al interior de las relaciones. La generación sobre 35 años sigue en este loop, donde se aprende a ser bruto y se acepta.

Quiero ser optimista y pensar que hay una intención de mejorar y cambiar. Creo, por supuesto, que hay gente que está en el extremo de una visión sesgada sobre los temas de género, inclusión y no discriminación, pero también veo un interés genuino desde la mujer por resolver estos discursos, donde llevan la delantera de este cambio cultural.

Cuando al interior de las empresas y organizaciones se toma el pulso a las percepciones de género de los trabajadores y trabajadoras, se sigue viendo que quien tiene la voz, el uso de la palabra, y algunos estereotipos con el tema sexual son los hombres. Ellos se validan desde la dureza, siguiendo con una mirada inferiorizante sobre las mujeres, refiriéndose a ellas como “la niña que me ayuda, la mijita, la señorita” y dentro de este mismo tono, al interior de una organización, tampoco saben como liderar equipos donde hayan mujeres, no saben cómo llamar la atención o manejar una crisis comunicacional.

Dentro de esta sociedad que se resiste al cambio, la incorporación e instalación de la Norma Chilena 3262 de igualdad de género y conciliación de la vida familiar, laboral y personal se instala como un procedimiento básico para asegurar la incorporación de más mujeres a las empresas, y que las organizaciones en sí posean una valoración de su propio trabajo y una mejora del clima laboral en el cual se desenvuelven.

Los estereotipos de género, como son construidos, también se pueden de-construir. Y dentro de ellos, en el que más nos ha costado avanzar es en el lenguaje inclusivo. Es complejo porque ahí están las construcciones más personales de los seres humanos, ya que a través del lenguaje nos comunicamos y le damos valor a las cosas. Ese proceso de “darnos cuenta”, y estar pendientes de la discriminación, requiere una nueva forma de relacionarnos que también se construye, y la base de su crecimiento e instalación es partir por dominios consensuales, por eso es importante entender las diferencias básicas entre el sistema sexo-género, y promover una reflexión profunda sobre esto, teniendo en cuenta que es un proceso de aprendizaje continuo.

Por lo pronto, estas nuevas masculinidades que emergerán a través del cambio deben apelar a una mayor conexión con nuestras emociones, con todas ellas: penas, rabias, frustraciones. Algo se genera dentro del hombre que trabajó la emoción y el sentido ético, incorporando además la noción sobre su propia vulnerabilidad: es capaz de conectarse con otros y otras. La idea falaz del poder es lo que muchas veces nos endurece, que es como ponerse un impermeable en la piel, que nos protege de un modo de vida duro, de mucho estrés, de trabajo competitivo, pero que cuando hace verano nos estorba y nos vuelve todo más difícil de sobrellevar.


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Acerca de Gabriela Mistral y la mujer trabajadora

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Por Karen Vergara Sánchez

El pasado domingo 7 de abril se conmemoraron 130 años del natalicio de Gabriela Mistral. La intelectual, poeta y maestra rural recorrió el mundo buscando transformaciones a nivel social y cultural que permitieran el acceso a la educación por para todos los seres humanos y la incorporación de las niñas a la enseñanza más allá de las labores domésticas y a desarrollar su participación en la sociedad.

Sobre el trabajo femenino Mistral es crítica, en el texto La Instrucción de la Mujer, del año 1906 señala: «en la súbita generosidad con que el hombre ha aceptado la colaboración de la mujer, tal vez haya una parte de cálculo. La antigua compañera cuya mesa él costeaba, se ha convertido voluntariamente en un jornalero que aporta la mitad del presupuesto doméstico». En su pensamiento político se aprecia que si bien fue promotora del trabajo femenino, este debía estar en diálogo con el cuestionamiento sobre cómo las mujeres se incorporaban a éste, si además sostenían con gran esfuerzo el trabajo no remunerado, el cual en los albores de 1900 estaba ligado a las labores de crianza y cuidado.

Si seguimos revisando este texto, Mistral es enfática en instar a quienes conforman los gobiernos a brindar más herramientas para que las mujeres pudiesen instruirse, «¡más porvenir para la mujer, más ayuda! Búsquesele todos los medios para que pueda vivir sin mendigar la protección. Y habrán así menos degradadas. Y habrá así menos sombra en esa mitad de la humanidad». También aporta al debate, señalando la importancia de la instrucción femenina y la sugerencia de que el Estado creara cooperativas para fomentar pequeñas industrias administradas por y para mujeres.

Del pensamiento mistraliano, atravesado también por el cuidado de la maternidad y la protección de los niños, podemos tomar la necesidad de equidad que exponía la autora, la cual era dirigida no solo a la familia, sino también al acceso a educación, círculos intelectuales y trabajo. También en 1906 Mistral era clara en decir «honor a los representantes del pueblo que en sus programas de trabajo por él incluyan la instrucción de la mujer; a ellos que se  proponen luchar por su engrandecimiento, ¡éxito y victoria!».

Más allá de la maternidad, la premio Nobel también era crítica de las uniones matrimoniales de la época, caracterizadas por la necesidad de las mujeres de poder salir del hogar paterno, para construir el suyo propio como única vía a la emancipación. Al respecto también señaló en 1906, “es preciso que la mujer deje de ser la mendiga de protección; y pueda vivir sin que tenga que sacrificar su felicidad con uno de los repugnantes matrimonios modernos; o su virtud con la venta indigna de su honra».

Adelantada para su época y con facetas que aún estamos descubriendo, Gabriela Mistral se nos abre como un mundo para seguir explorando, y para incorporar de su saber y enseñanza los alicientes para mejorar la sociedad en la que nos movemos en el Chile de hoy.


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Toda niña tiene derecho al placer, toda niña tiene derecho a que dejen su cuerpo intacto. Khadija Gbla activista de Sierra Leona, nos comparte su lucha por la erradicación de la mutilación femenina en Australia.

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La mutilación femenina es un acto de violencia contra las niñas. Se lleva a cabo en todo el mundo por lo que todos y todas tenemos la responsabilidad de actuar para que no siga ocurriendo. La mutilación femenina es un acto cultural que tiene como base ideológica la eliminación del placer para las niñas, convirtiéndolas en mujeres, en buenas mujeres. Este acto consiste en la mutilación del clítoris (incluso de sus labios mayores) de las niñas entre los 2  y 16 años de edad, sin anestesia, en condiciones generalmente muy precarias, insalubres, dónde además de cortar a las pequeñas, las exponen a una situación de dolor indescriptible. Khadija Gbla nos invita a reflexionar sobre este terrible acto, a entender que la cultura no puede estar por sobre los derechos humanos de las niñas, que debemos hacernos cargo y trabajar para evitar que esto siga ocurriendo en nuestros países. Es una invitación a actuar.


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Las mujeres son bienvenidas en El Teniente

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Les compartimos este artículo, elaborado por Codelco, sobre el proceso que Ars Global Consultores lleva meses trabajando en conjunto con la División El Teniente, asesorando la implementación de la Norma Chilena 3262 de Igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal.

Para mayor información sobre esta norma única en su tipo en el mundo, contáctanos aquí.

Las mujeres son bienvenidas en El Teniente

El Teniente trabaja para certificarse en la “Norma Chilena 3262 sobre gestión de igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal”, gracias a una labor conjunta de ejecutivos, directores, supervisores y dirigentes sindicales.

Un paso clave de cara a un cambio cultural que permitirá contar con mayor inclusión, respeto y equidad es el que dará El Teniente una vez que, en 2018, se certifique en la «Norma Chilena 3262 sobre gestión de igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal».

La División se encuentra en una primera etapa de precertificación, proceso que cuenta con un diagnóstico inicial, un plan de cierre de brechas y una auditoría interna, a concretarse durante septiembre.

Para lograrlo, la organización implementó visitas al área industrial con el objetivo de recabar información y conversar con los trabajadores. Además, hay un programa de difusión y sensibilización, que ha permitido dar a conocer los puntos que incluye la norma, conocer cuánto saben los tenientinos sobre el tema y aclarar dudas.

«La idea es que entiendan por qué estamos haciendo esto y por qué es importante», comentó el gerente de Recursos Humanos, Luis Cifuentes.

«La respuesta ha sido buena. Conversamos con trabajadores que están en cambio de turno o en una pausa, al principio no se imaginan cuál va a ser el tenor de la conversación pero en general hay interés y buena recepción. Es algo nuevo que les hace sentido, nadie nos ha dicho que es innecesario o ha hecho un comentario negativo», explicó.

Luego de la auditoría interna que terminará con el proceso de precertificación vendrá una nueva etapa de cierre de brechas, para entrar de lleno en el camino de la certificación y sumarse a un logro que ya alcanzaron las divisiones Ventanas, Gabriela Mistral y Casa Matriz.

Para la gerenta de Sustentabilidad y Asuntos Externos, Valentina Santelices, la certificación será un hito que va más allá de cumplir una norma y someterse a reglas del juego en cuanto a cómo operar en el futuro.

«Con esto viene todo un proceso de cambio cultural que va a significar que tengamos un Teniente con más respeto, integración e igualdad de género, que permitirá que mujeres y hombres gocen de las mismas condiciones para el ejercicio pleno de sus derechos y deberes», señaló.

«La certificación es un hito que nos permite demostrar que podemos funcionar en este alto estándar. Pero a la vez es un camino sin retorno de un cambio cultural clave para El Teniente, que tiene muchas cosas buenas, y que con esto podrá ser aún mejor», remarcó Santelices, quien participa de las dos instancias que permitirán alcanzar la certificación.

Lo que dice la norma

La Norma Chilena 3262 propone la implementación de un sistema de gestión que establece los requisitos mínimos de igualdad e integración que deben cumplirse, con el fin de mejorar la eficiencia, eficacia y fomentar un mayor compromiso con el desarrollo y bienestar de las personas que la integran.

El proceso iniciado por El Teniente está en concordancia con la Política de Diversidad de Género y Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal que Codelco lanzó en marzo pasado.

El documento contiene 10 principios que hablan del compromiso de la empresa por cumplir las leyes y normativas sobre la materia con el objetivo de lograr la igualdad de oportunidades y equidad, generando las condiciones para disminuir las brechas entre hombres y mujeres.

Aporte transversal

Para avanzar en materia de diversidad, El Teniente cuenta con el Comité Divisional, con representantes de cada gerencia, y la Mesa de Trabajo asociada al Pacto Estratégico, que reúne a gerentes y dirigentes de todos los sindicatos Rol B.

La mesa es presidida por Luis Gómez, director del Sindicato Sewell y Mina Unificado, quien destaca el espacio que los dirigentes han tenido para aportar, además de contar con el apoyo necesario para adquirir las herramientas que les permitan llegar de mejor manera a los trabajadores.

«Estamos participando en una capacitación de todos los dirigentes sindicales con trabajadoras y trabadores invitados para que todos podamos hablar un mismo idioma respecto de violencia intrafamiliar, conciliación laboral u otros, para tener una respuesta adecuada cuando nos presenten una duda o una denuncia», expresó.

Gómez remarcó que la presencia femenina en la División representa un aporte importante y sostuvo que la certificación «es un gran empujón para que se inserten realmente y las sintamos como una más, que es minera, molinera, fundidora, que maneja camiones. Se está avanzando, vamos bien y esperemos que a futuro sea mejor».

André Sougarret, gerente General DET: Compromiso Teniente

En El Teniente estamos acostumbrados a ir por más y la integración de la mujer al mundo laboral minero y la igualdad de oportunidades es un paso natural para Codelco y nosotros.

Nuestra organización está comprometida y convencida de que este desafío es necesario y lo vamos a lograr. El liderazgo y la excelencia también se demuestran y se miden en este ámbito, por eso la invitación es a trabajar para que en nuestra empresa toda persona sin distinción de ningún tipo pueda postular, ingresar, desarrollarse y obtener igual recompensa a iguales responsabilidades.

Deseos por una división más inclusiva

Rocío Uribe, jefa de Operaciones Seguridad Vial, Unidad Operación Carretera: «Mi sueño es un Teniente que no vea a nuestro género como una amenaza, que nuestra opinión sea criticada desde el tecnicismo y profesionalismo, que seamos respetadas y no exista violencia de género. En los años que llevo en la División he visto avances, la certificación es un tremendo salto y espero que cada uno tenga la voluntad para que los cambios sean una realidad».

Carmen Duarte, consultora de efectividad organizacional, encargada Sistema de Género: «Veo un panorama desafiante porque en la medida que El Teniente se certifique va a haber mayor respeto en las distintas áreas, mayor inclusión, mayor compañerismo, que es algo que ya existe pero que podría ser aún mejor. Con la certificación y con lo que hagamos después el ambiente de trabajo va a ganar en calidad y eso me motiva mucho».

Julio Jalil, presidente Sindicato de Trabajadores N°7: «Espero que la norma se cumpla, con mujeres presentes en todas las áreas de trabajo y lo que ello implica, con áreas de tareas más duras en que tendrán que capacitarse y estar preparadas, junto con contar con las condiciones necesarias. Quizás no voy a estar en ese futuro, pero me gustaría que me digan que el 30% de la dotación es mujer».

Guillermo Lemaitre, presidente Sindicato Trabajadores Caletones: «Es muy valiosa la participación femenina, representa una gran transformación porque la mujer va a estar codo a codo con los mineros, los fundidores, los de planta, los de servicios. Es un camino sin retorno y me siento orgulloso que en esta empresa estemos avanzando hasta, ojalá, mañana estar dentro de los top ten de compañías en que la diversidad e integración son una realidad».

Dina Filippig, presidenta Sindicato Supervisores Rol A (SISET): «Mi deseo es que la certificación sea una herramienta para llegar a un cambio cultural que nos permita captar lo mejor de la visión, el enfoque y la forma de actuar de cada persona, independiente de su género. Ahora hay que dar un paso más hasta avanzar en forma sistemática y profunda hacia una mayor integración, no discriminación e igualdad de oportunidades».

Jorge Bustamante, presidente Sindicato de Trabajadores El Teniente: «Es un paso muy valioso que estamos dando como División y espero que nos ponga una vez más marcando un liderazgo dentro de la Corporación, con una cantidad importante de mujeres que serán parte de nuestros distintos procesos productivos, en igualdad de condiciones y con todas las medidas que la certificación impulsa».

Fuente: Codelco


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Día Internacional de los Pueblos Indígenas

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Fuente: ONU Mujeres

El 9 de agosto, conmemoramos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas para llamar la atención sobre los derechos y los logros de los pueblos indígenas. Este año marca el décimo aniversario desde que la Asamblea General de la ONU adoptara la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas –el acuerdo internacional más completo sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Diez años desde la Declaración, las personas indígenas de todo el mundo han realizado un progreso significativo abogando por sus derechos. Sí, aun continua habiendo una brecha entre las políticas y la acción. Las personas indígenas siguen enfrentándose a la exclusión, marginación y enormes retos para disfrutar de los libertades básicas. Las mujeres y niñas indígenas son particularmente vulnerables y continúan siendo víctimas de discriminación y violencia desproporcionada. Más que una de cada tres mujeres son violadas a lo largo de sus vidas y también presentan cifras más elevadas de mortalidad maternal, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual, incluyendo VIH/SIDA.

A pesar de las continuadas amenazas a su seguridad, a sus tierras ancestrales y al entorno del que dependen, las mujeres indígenas a menudo desempeñan el papel de transmisoras de conocimiento y cultura indígena. Las personas indígenas tienen conocimientos ecológicos sofisticados, respuestas para adaptarse a la variedad climáticas, incluyendo prácticas medioambientales que disminuyan el dióxido de carbono y otras emisiones de gases de efecto invernadero.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible hace que la promete “no dejar a nadie atrás”. Los pueblos indígenas, las voces de las mujeres indígenas y su liderazgo deben de estar igualmente protegidos y promovidos para lograr el desarrollo sostenible en su conjunto.

 

Todas y todos tenemos derecho a una vida, sin violencia, discriminación ni exclusión. #SomosIndígenas


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Estudio INE: sueldo de mujeres fue un 31,7% menor al de hombres en 2016

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En 2016, el ingreso laboral promedio de la población ocupada en el país fue de $517.540 mensual, mientras que el ingreso mediano -el que recibe un individuo ubicado en la mitad de la distribución de ingresos, ordenados de menor a mayor – llegó a $350.000 mensual, lo que implica que el 50% de los trabajadores tuvo ingresos menores o iguales a este último monto.

Son parte de los resultados de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2016 que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó este martes 25 de julio, y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre de ese año con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas Ocupadas, así como los ingresos de otras fuentes de los hogares, a nivel nacional y regional.

De acuerdo al estudio, en comparación con el año anterior no hubo variaciones significativas estadísticamente así como tampoco en las brechas de género. Durante 2016, el ingreso medio de los hombres fue de $601.311 y uno mediano de $399.790, mientras que las mujeres tuvieron ingresos medios de $410.486 y medianos de $300.000.

Lo anterior quiere decir que las brechas de género en el ingreso medio fueron de 31,7% y de 25,0% en el ingreso mediano, ambos en desmedro de las mujeres.

Estas son algunas de las cifras:

  • Un 20,5% de la población ocupada tuvo ingresos entre $200.001 y $300.000, seguidos por un 17,3% en el tramo de $300.001 a $400.000 y un 11,0% en el tramo de $0 a $100.000.
  • Solo un 9,7% de los trabajadores tuvo ingresos mayores a $1.000.000 y un escaso 1,2% de los trabajadores alcanzó montos superiores a $3.000.000.
  • Empleadores tuvieron los ingresos mensuales medio y mediano más altos ($1.234.503 y $679.642, respectivamente) seguidos por los Asalariados ($572.901 y $399.790, respectivamente). Es decir, en términos del ingreso medio, los Empleadores ganaron 2,2 veces  los ingresos que percibieron los Asalariados.
  • Trabajadores por Cuenta Propia tuvieron ingresos por $286.502 y $200.000, respectivamente) y Personal de Servicio Doméstico ($229.733 y $225.216, respectivamente).
  • Trabajadores de la región de Magallanes tuvieron los ingresos medio y mediano más altos ($726.084 y $499.737, respectivamente).
  • Trabajadores de La Araucanía obtuvieron los ingresos medio y mediano más bajos del país ($383.876 y $285.476, respectivamente).
  • El estudio reafirma que hay una relación directa entre ingreso y el nivel educacional. Mayores ingresos mensuales medio y mediano los obtuvieron quienes tienen Postgrado ($1.676.186 y $1.230.000, respectivamente).
  • Los menores ingresos fueron recibidos por las personas con nivel educacional Primaria ($259.667 y $250.000, respectivamente).
  • El mayor crecimiento de los ingresos medio y mediano respecto de 2015 se observó en el grupo de Ocupados con educación Técnica (8,6% y 7,0%, respectivamente).
  • La categoría “Personal directivo y miembros del poder ejecutivo” registró los mayores ingresos medio y mediano ($1.887.219 y $1.479.222, respectivamente), con un ingreso medio que fue 7,3 veces el de los Trabajadores no calificados.
  • Ingresos medio y mediano a nivel nacional de los hogares (consideran los ingresos laborales de los integrantes del hogar más los de otras fuentes como rentas o arriendos) se estimó en $1.021.701 y $709.627, lo que implicó aumentos de 2,4% y 4,2% en relación con 2015, respectivamente.
  • Magallanes ($1.441.679) y Antofagasta ($1.406.814) tuvieron los mayores ingresos medios del hogar, mientras que el Maule ($714.995) y La Araucanía ($737.069), los menores.
  • Respecto a los ingresos medianos del hogar, los más elevados estuvieron en Antofagasta ($1.150.000) y Magallanes ($1.041.735) y los más bajos, en La Araucanía ($519.903) y el Maule ($530.037).

Fuente: El Dínamo


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Recordamos a Elena Caffarena (1903-2003)

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«Discursos [con sentido]»

Elena Caffarena es la feminista más importante del siglo XX chileno, debido a sus múltiples escritos y acciones con las que buscaba la igualdad de derechos para las mujeres.

 Fuente: Memoria Chilena

«Mis estudios de derecho me convencieron de la inferioridad legal de la mujer. La necesidad de poner fin a esta discriminación me convirtió en feminista.»

Elena Caffarena

Elena Caffarena, abogada, jurista y figura del feminismo en Chile, es sin duda alguna, uno de los personajes públicos más importantes del siglo XX chileno. Con una mente privilegiada y una gran sensibilidad hacia la injusticia social, dedicó su vida a luchar por los derechos de la clase obrera y la emancipación de las mujeres, en circunstancias en que los derechos reservados a éstas las situaban en plena inferioridad con respecto a los hombres. Fue la decimoquinta mujer en obtener el título de Abogada en Chile, gracias al cual desarrolló una brillante carrera jurídica-intelectual que quedó plasmada en la legalidad del país.

Hija de inmigrantes italianos, nació en Iquique el 23 de marzo de 1903. Durante su adolescencia, la familia Caffarena decidió emigrar a Santiago, instalándose en un barrio contiguo al de Recoleta. Ubicaron ahí un pequeño taller para la elaboración de calcetines y medias, en el cual la joven participó asiduamente, intercalando sus estudios secundarios y universitarios, con el trabajo en la empresa familiar.

Entró a la Universidad de Chile a comienzo de los años veinte, introduciéndose rápidamente en los talleres voluntarios para la educación de obreras y obreros. Fue así como conoció a Luis Emilio Recabarren, quien motivó aun más su interés por la igualdad de los derechos de los menos favorecidos. Por esos mismos años, ella y sus amigas María Marchant y Aurora Blondet, se acercaron a la Federación de Estudiantes de Chile, FECH, convirtiéndose en las primeras mujeres en formar parte de ese círculo con ideas claramente ácratas. Poco tiempo les costó ser honoradas por sus compañeros, lo que las llevó a incitar a más mujeres estudiantes a que formaran parte de la Federación, advirtiéndoles, explícitamente, que aquel no era el lugar para ir a buscar marido.

Ya en el segundo año de universidad, se integró a la oficina de Defensa Jurídica Gratuita en donde conoció al que luego sería su marido, Jorge Jiles. Se graduó en el año 1926 con una brillante tesis titulada El trabajo a domicilio, enriquecimiento sin causa a expensas de otro, en el Código Civil Chileno. Con título en mano, Elena se dirigió a Europa con la intención de hacer un post grado, pero al verse seducida por la gran cantidad de museos a visitar, prefirió abocarse a ello. Durante este viaje conoció a Gabriela Mistral, la cual se transformó en una gran amiga con la que sostuvo una intensa correspondencia. Volvió a Chile en 1929. En ese mismo año, contrajo matrimonio con su amigo el «sabio Jiles», con quien tuvo tres hijos.

Como feminista inagotable, participó junto a Amanda Labarca, en la formación de la «Asociación de Mujeres Universitarias» en 1931, actuando como la delegada de esta institución ante la «Federación de Instituciones Femeninas» FECHIF, agrupación que fue clave para la obtención del voto electoral femenino. Antes de ello, en 1935, junto a varias mujeres de todos los estratos socio-económicos, formó el «Movimiento pro emancipación de las mujeres de Chile», MEMCH, del cual fue secretaria general por muchos años. Polémico fue el hecho de que sus integrantes se declararan abiertamente feministas y de que Caffarena declarara que los embarazos no deseados, entre muchas otras cosas, constituían una tragedia social. Buena parte de la prensa, así como los sectores más conservadores, no tardaron en tacharlas de destructoras de la familia y comunistas. No obstante, eso no las detuvo.

Cuando en 1938 el radical Pedro Aguirre Cerda, llegó a la presidencia, surgieron esperanzas en el conglomerado por conseguir el voto femenino. Así, aprovechando la circunstancia, por la cual tanto habían luchado, Elena Caffarena junto a Flor Heredia, redactaron el proyecto de ley que les permitiría a las mujeres votar en todas las elecciones. Sin embargo, con la muerte prematura del Presidente, el estatuto legal de la mujer permaneció intacto.

Sólo en 1949, el Presidente radical Gabriel González Videla, aceptó firmar el decreto que le otorgó pleno derecho a voto a la mujer, aunque tal decisión nada tuvo que ver con los esfuerzos del mandatario, sino más bien con la lucha de las mujeres y la gestión de Pedro Aguirre Cerda. De hecho, Elena Caffarena, no fue invitada a la ceremonia que tuvo por motivo la celebración de la aprobación del decreto, y tres días después del acontecimiento, el gobierno le suspendió sus derechos civiles. Se la acusó de ser comunista e instigar la sedición, en momentos en que la llamada «Ley Maldita» proscribía el derecho a voto de los integrantes del Partido Comunista. Acto arbitrario y a todas luces injusto, ya que Caffarena, con formación ácrata y por tanto autónoma, jamás adhirió a un partido, aunque su simpatía se dirigió, claramente, hacia la izquierda. Durante esos días, la abogada decidió poner todos sus conocimientos al servicio de todos aquellos que estaban siendo perseguidos por esta ley.

Bajo la dictadura del general Augusto Pinochet, la casa de Elena Caffarena ubicada en Seminario, se convirtió en centro de operaciones y reunión para las feministas y la disidencia en general, con todo el riesgo que esto significaba para la época. Al ser allanada la casa por militares, Caffarena serenamente les dijo «miren muchachos yo voy a estar en mi pieza y no quiero ser molestada. Les recomiendo que antes de quemar los libros, los lean» (Elena Caffarena: Un siglo, una mujer, p.31.). Durante este periodo, fue una de las fundadoras del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, CODEPU, y la Fundación para la Protección de la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia, PIDEE. Ambas instituciones fueron creadas con la intención de ayudar y proteger a los más desvalidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Elena Caffarena fue una mujer que durante su longeva vida luchó con éxito por los derechos de todos aquellos que vivían bajo la injusticia. Escritos como El recurso de amparo frente a regímenes de emergencia y ¿Debe el marido alimentar a la mujer que vive fuera del hogar conyugal?, le valieron, en 1947, el premio Manuel Egidio Ballesteros, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Aunque luchó toda su vida por remediar todo tipo de injusticia, murió a los cien años de edad sin que se le rindiera ningún homenaje.


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«El peligro de la historia única»

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¿Tú has sido preso de estereotipos? o ¿has tratado a alguien desde uno?

Te compartimos este interesante video, que permite reflexionar en torno a esta problemática.

Para Chimamanda Ngozi Adichie, novelista nigeriana y feminista, nuestras vidas y culturas están hechas de muchas historias cruzadas, en este video nos relata cómo encontró su voz propia. Luego de hacer su experiencia con lo que llama «la historia única» sobre una persona o país y percatarse del peligro de caer en los estereotipos. Para ella,  los estereotipos no permiten tener una compresión del conjunto, sino parcial, de las personas o de los pueblos, lo que lleva a profundizar en las diferencias, rehuyendo de los rasgos comunes que tenemos como seres humanos.


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«Todos deberíamos ser feministas»

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Les compartimos un video sobre el primer ensayo  Todos deberíamos ser feministas (We Should All Be Feminist)  de la escritora nigeriana, Chimamanda Ngozi Adichie, con algunas reflexiones donde nos propone cuestionar  el cómo nos concebimos desde las estructuras y roles de género, nos incita a pensar la cultura como algo que los seres humanos podemos transformar. En ese sentido, nos alienta a reemplazar estas construcciones de género que promueven estereotipos por construcciones basadas en las diversas capacidades, que tenemos los seres humanos, tanto hombres como mujeres, en nuestras similitudes y diferencias.

Chimamanda se considera feminista, en su definición:  «persona que cree en la igualdad social, política y económica de los sexos». Pero también nos ofrece su propia definición de feminista: persona hombre o mujer que dice “ sí, hay un problema con perspectiva de género hasta ahora y debemos hacerlo mejor”

Esta destacada escritora,  es miembro de la Academia Estadounidense de la Cultura y las artes, autora de  La flor púrpura (Purple Hibiscus) por la que recibió el Commonwealth Writer’s Prize for Best First Book en 2005 , Medio sol amarillo (Half of a Yellow Sun, 2006) novela con la que obtuvo el Orange Prize for Fiction en 2007 y años más tarde lanzó Americanah, que mereció el Premio del Círculo de Críticos Nacional del Libro, entre otras obras.

En la actualidad vive en Nigeria, donde imparte talleres de escritura creativa, los que también da en  Estados Unidos.